El descubrimiento de una joya

En 2009 se celebraba el centenario de la muerte de uno de los compositores españoles más relevantes de toda la historia de la música: Isaac Albéniz. En los actos que con tal motivo organizó el Teatre el Liceu de Barcelona se pudieron escuchar cinco fragmentos que supusieron una primicia mundial: se trataba de la ópera cómica The Magic Opal, una obra que seguramente no había pisado los escenarios de un teatro de ópera desde 1894.

Eran muchos, sin embargo, los datos que existían sobre la obra en libros, biografías etc. y los críticos en su día no habían escatimado en elogios. No en vano, se trata, aún hoy en día, de la obra escénica más representada del compositor (con más de 300 funciones) por delante con mucho de sus piezas serias.

¿Dónde estaba el ópalo mágico? ¿Por qué este largo olvido? Son varias las razones que influyeron en la pérdida de esta joya del teatro lírico español, y además obra interesantísima del cosmopolitismo de la época. Por un lado, la desazón que invadió a Albéniz después de la incomprensión que recibió por parte del público español (debidamente jaleado por los reventadores de la zarzuela), tras lo cual la familia del compositor trasladó su residencia a París, rompiendo lazos con Londres, la ciudad que se había puesto a sus pies en teatros como el Lyric Theatre y el Prince of Wales'.

Por otra parte hay que lamentar la dispersión y falta de rigor en la conservación del patrimonio del compositor tras su muerte temprana, lo que confinó la supervivencia del Opal a una partitura manuscrita de dirección (seguramente la única que se conserva) y algunos otros documentos accesorios en diferentes archivos de Barcelona, la colección privada de la familia y las bibliotecas internacionales.

Pero el mayor escollo que presentaba esta partitura fueron las sucesivas reescrituras de la música que han dejado, al menos, tres posibles ordenaciones de la música y abren vías de debate sobre las diferentes versiones del material.

Con todos los documentos conservados hasta el momento, 24 números de música, más todos los incluidos en diferentes apéndices y anexos, en 2010, 150 aniversario del nacimiento del compositor, por fin pudo escucharse la obra en tiempos modernos en versión concertante con un notable éxito lo que ha despertado un gran interés. Además en 2011 la editorial Tritó sacó al mercado la puesta a limpio de la partitura, con edición crítica de Borja Mariño, de forma que esta música pueda acercarse y ser disfrutada ahora por todos los intérpretes y públicos del mundo.